Qué sí hace esta guía
Ordena gravedad, pérdida de control, abstinencia, comorbilidades y criterios para decidir entre seguimiento ambulatorio, apoyo de red o derivación más intensiva.
Guía clínica para binge drinking, dependencia, abstinencia y recaídas. Ordena el diagnóstico diferencial y las opciones de reducción o abstinencia con seguimiento psiquiátrico.
La consulta puede ayudar a ordenar patrón de consumo, riesgo médico, comorbilidades, motivación, fármacos cuando corresponde y derivación. Si hay dependencia severa, abstinencia compleja, convulsiones, confusión, alucinaciones, mezcla con benzodiacepinas u opioides, o necesidad de rehabilitación intensiva, el manejo principal debe ser presencial y multidisciplinario.
Registra cantidad, frecuencia, ultimo consumo, intentos de reducir, sintomas de abstinencia, mezclas con farmacos y red de apoyo disponible.
La consulta ordena sintomas, diagnosticos parecidos, factores medicos, nivel de riesgo y objetivos realistas. Si hace falta, se define tratamiento, seguimiento o derivacion coordinada.
Si hay convulsiones, confusion, alucinaciones, fiebre, dolor toracico, sobredosis, mezcla de depresores o abstinencia intensa, la prioridad es urgencia medica presencial.
Alcance de esta guía: esta página está dedicada específicamente al alcohol. Si tu principal preocupación es cannabis, cocaína, benzodiacepinas, estimulantes, opioides u otras drogas, revisa la guía general de trastornos por uso de sustancias.
$75.000 CLP por sesión de 60 minutos (psiquiatría adultos). En la primera entrevista se realiza la evaluación completa: historia detallada del consumo (cuándo empezó, cómo ha ido cambiando, patrón actual: frecuencia, cantidad, contexto, consecuencias), revisión de comorbilidades (depresión, ansiedad, insomnio, otras sustancias) y un plan inicial con metas cuantificadas para empezar desde la primera semana.
Modalidad: Telemedicina/Online segura con enlace privado y recordatorios automáticos.
Más de 15 años en psiquiatría clínica, con experiencia en trastornos por uso de sustancias, incluyendo alcohol. Uso de protocolos basados en evidencia: entrevista motivacional, farmacoterapia con naltrexona y acamprosato, prevención de recaídas con técnicas cognitivo-conductuales, y manejo integral de comorbilidades psiquiátricas asociadas.
Es un continuo de severidad que va desde el consumo riesgoso (que aún no ha causado daño evidente) hasta la dependencia (con tolerancia, abstinencia y pérdida de control). Lo que importa clínicamente no es una etiqueta binaria, sino dónde estás en ese continuo y cómo está afectando tu vida:
Una bebida estándar contiene aproximadamente 14 gramos de alcohol puro. Equivale a:
Saber cuántas bebidas estándar consumes por semana es el primer paso para evaluar tu riesgo.
El consumo problemático de alcohol se asocia a más de 200 enfermedades y es la tercera causa de muerte prevenible. Sin embargo, la intervención temprana (entrevista motivacional + tratamiento farmacológico con naltrexona o acamprosato) reduce el consumo en 60-70 % de los casos. Cuanto antes se interviene, menor es el daño hepático, neurológico y social acumulado.
La evaluación incluye una entrevista clínica detallada que cubre:
Si hay abstinencia severa (temblor intenso, confusión, alucinaciones, convulsiones), ideas de hacerte daño, consumo de alcohol con benzodiacepinas u opioides (riesgo de depresión respiratoria), o incapacidad para cuidarte, la prioridad es acudir a urgencias para manejo médico presencial. La abstinencia alcohólica puede ser médicamente peligrosa y requiere supervisión.
Suele ser razonable si no hay abstinencia matinal clara, no existe antecedente de convulsiones o delirium tremens, puedes registrar tragos con honestidad y no hay mezcla frecuente con benzodiacepinas u opioides.
Conviene pensarla antes si ya bebes para sentirte "normal", hay lagunas repetidas, dano hepatico, embarazo, recaidas muy rapidas o una historia previa de abstinencia complicada. Aqui el objetivo no es solo bajar, sino evitar dano medico.
Confusion, alucinaciones, convulsiones, ideas suicidas, incapacidad para hidratarte o combinar alcohol con otros depresores hacen que la prioridad deje de ser un plan gradual y pase a ser una evaluacion presencial segura.
La telemedicina funciona bien para cuantificar consumo real, definir si la meta es reduccion o abstinencia, indicar anticraving cuando corresponde, ordenar comorbilidades y preparar a la familia para no reforzar el patron con discusiones eternas o controles improvisados.
Consumir 5 o más tragos en una sola ocasión (hombres) o 4 o más (mujeres). La persona puede pasar días sin beber, pero cuando bebe, lo hace en exceso. Es el patrón más asociado a:
El tratamiento se enfoca en identificar los gatilladores (eventos sociales, estrés, fin de semana) y desarrollar estrategias concretas: ritmo lento, agua entre tragos, plan de salida, límite fijo antes de empezar.
Beber todos o casi todos los días, generalmente cantidades que aumentan con el tiempo (tolerancia). Puede empezar como «una copa de vino con la cena» y escalar gradualmente. Señales:
Si hay dependencia física, la reducción debe ser gradual y supervisada. La abstinencia alcohólica puede ser médicamente peligrosa (convulsiones, delirium tremens) y requiere plan médico.
La persona cumple con sus responsabilidades (trabajo, familia) pero bebe más de lo que reconoce. Este patrón es especialmente difícil de identificar porque:
El primer paso suele ser cuantificar honestamente: contar bebidas estándar por semana durante 2 semanas y comparar con los límites de bajo riesgo.
Desarrollar motivación interna para el cambio sin confrontar ni juzgar.
Identificar gatilladores, manejar craving, prevenir recaídas con técnicas concretas.
Naltrexona y acamprosato como primera línea; otras opciones según el caso.
El primer paso no es decirte «deja de beber». Es ayudarte a ver con claridad qué rol tiene el alcohol en tu vida y qué quieres cambiar:
Técnicas cognitivo-conductuales específicas para el manejo del consumo:
La farmacoterapia está indicada cuando hay dependencia moderada a severa, craving intenso o cuando las estrategias conductuales por sí solas no son suficientes:
Principio clave: la farmacoterapia funciona mejor combinada con intervención psicosocial. No se prescribe como solución única.
En cada sesión evaluamos: bebidas estándar por semana, días sin alcohol, episodios de binge, intensidad del craving (0-10), calidad del sueño, ánimo, consecuencias recientes y adherencia al plan y a la medicación.

El cambio sostenido no depende de «fuerza de voluntad» sino de estructura: metas claras, registro, plan para los momentos difíciles, y apoyo profesional cuando el patrón está instalado. Los fármacos (naltrexona, acamprosato) tienen evidencia sólida y no generan dependencia ni sedación.

Registrar bebidas reales, horarios y gatilladores suele mostrar el patron mejor que quedarse con una impresion vaga de "creo que no tomo tanto".
Si hay mezcla con benzodiacepinas u opioides, conduccion, lagunas frecuentes o temblor matinal, el problema ya requiere mas cautela que una simple promesa de "voy a controlarme".
Si bajar el alcohol te produce temblor intenso, sudoracion, confusion, alucinaciones o convulsiones, no hagas retiro por cuenta propia: eso se maneja como urgencia medica.

Marca de 0 (nunca / nada) a 4 (casi a diario / mucho) según tu experiencia en las últimas 4 semanas.
Al finalizar, verás una gráfica de barras con tu puntaje en 4 áreas:
Consumo (CON), Dependencia/Craving (DEP), Daño/Consecuencias (HARM) e Impacto/Riesgo (RISK).
Los primeros 10 ítems corresponden al AUDIT-10 clásico, y los 10 adicionales amplían la evaluación.
Este test es educativo y orientativo. No reemplaza la evaluación clínica.
Completa los 20 ítems y presiona «Ver resultado».
Aun sin calcular
La lectura integra cantidad de consumo, dependencia, dano y riesgo funcional.
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Esta lectura es educativa. La gravedad real depende tambien de antecedentes de abstinencia, comorbilidades, dano medico, mezcla con otras sustancias y capacidad actual para cuidarte.
No conduzcas bajo los efectos. Si hay abstinencia severa (temblor, confusión, convulsiones) o ideas suicidas: acude a urgencias.

Estos son artículos reales publicados en revistas revisadas por pares. La evidencia apoya la combinación de farmacoterapia (naltrexona, acamprosato) con intervenciones psicosociales como el tratamiento más efectivo.

Cuando bebes, el alcohol estimula la liberación de dopamina en el núcleo accumbens (el centro de recompensa del cerebro). Tu cerebro registra: «esto es placentero, repite». Con el uso repetido, dos cosas cambian:
El alcohol potencia el GABA (el neurotransmisor inhibidor: relaja, seda, desinhibe) y bloquea el glutamato (el excitador: alerta, memoria, coordinación). Esto explica la sedación, la desinhibición y los blackouts.
Con el uso crónico, el cerebro compensa: sube la actividad glutamatérgica y baja la GABAérgica. Cuando dejas de beber abruptamente, te queda un cerebro hiperactivo (mucho glutamato, poco GABA): temblor, ansiedad, insomnio, y en casos graves, convulsiones y delirium tremens.
Esto explica por qué la abstinencia alcohólica es médicamente peligrosa y requiere supervisión.
"Tomaba 'solo' una botella de vino diaria. Nunca me emborrachaba porque había desarrollado tolerancia, así que pensaba qué estaba bien. Cuando registré mis tragos por semana y vi que eran 35+, entendí que tenía un problema. Con naltrexona y un plan de reducción, bajé a 7 por semana en un mes."
- Paciente adulto, patrón crónico/funcional, 48 años"Mi problema era el binge: de lunes a jueves cero, pero viernes y sábado tomaba 10-12 tragos cada noche. Los lunes eran de resaca y culpa. Lo que más me sirvió fue el análisis de gatilladores: descubrí que mi detonante era el 'merecimiento' ('trabajé toda la semana, me lo merezco'). Cambié la recompensa por otras actividades."
- Paciente en tratamiento de binge drinking, 36 años"Bebía para dormir. Era la única forma de 'apagar la cabeza'. El psiquiatría me explicó que el alcohol me inducía el sueño pero lo fragmentaba después de las 3 AM. Cuando traté el insomnio directamente y dejé el alcohol, empecé a dormir de corrido por primera vez en años."
- Paciente con insomnio y consumo problemático, 42 añosLos testimonios son representativos de casos típicos y han sido editados para proteger la identidad. Los resultados individuales varían.

El alcohol potencia la neurotransmisión GABAérgica (efecto ansiolítico-sedante) e inhibe la glutamatérgica (NMDA). La liberación de dopamina en el núcleo accumbens genera el refuerzo positivo inicial. Con el uso crónico, se produce downregulation GABA y upregulation glutamato, generando hiperexcitabilidad durante la abstinencia.
Tras 6-12 meses de abstinencia, la neuroimagen muestra recuperación parcial del volumen cortical y normalización de receptores GABA y D2. El acamprosato normaliza la hiperglutamatergia; la naltrexona bloquea el refuerzo opioidérgico; el disulfiram actúa como disuasivo aversivo. La TCC y la entrevista motivacional fortalecen los circuitos prefrontales.

Programa de reducción de alcohol basado en neurociencia y TCC. Incluye registro de consumo diario, psicoeducación sobre cómo el alcohol afecta el cerebro, ejercicios de manejo de craving, y un programa estructurado de 30 días. Disponible en inglés.
Contador de días sin consumo, registro de ahorros (cuánto dinero has dejado de gastar en alcohol), compromisos diarios, y comunidad de apoyo. Simple y motivadora. Útil para mantener la meta visible.
Registro de consumo por bebidas estándar, metas semanales personalizadas, y coaching automatizado. Enfoque de reducción progresiva (no necesariamente abstinencia). Interfaz amigable y sin juicio.
Cronómetro de días sin consumo, registro de disparadores y cálculo de ahorro económico. Refuerza la motivación y permite compartir progreso con red de apoyo.

Annie Grace. Explica cómo el alcohol afecta el cerebro y cómo las creencias culturales sobre el alcohol mantienen el consumo. Enfoque sin juicio. Muy accesible para personas que no están seguras de si tienen «un problema» pero quieren entender su relación con el alcohol. Disponible en inglés y español.
William Porter. Explica la fisiología y la bioquímica del alcohol de forma clara: cómo genera tolerancia, dependencia y abstinencia, por qué «solo un trago» no funciona, y cómo el cerebro se recupera al dejar de beber. Muy útil como complemento de la psicoeducación clínica.
Annie Grace. Programa de 30 días para reevaluar tu relación con el alcohol. Incluye ejercicios diarios, reflexiones y psicoeducación. Diseñado para personas que quieren probar qué pasa si dejan de beber un mes sin comprometerse a nada permanente.
Para quienes no cumplen criterios de dependencia pero intuyen un problema. Ayuda a identificar el continuo entre consumo social y trastorno, con estrategias prácticas de reducción basadas en evidencia.


No como manejo principal si el cuadro requiere equipo multidisciplinario, desintoxicación, programa intensivo o red especializada. Sí puedo orientar, evaluar comorbilidades psiquiátricas, revisar riesgo, abstinencia, craving, medicamentos cuando corresponde y derivar al nivel de cuidado adecuado.
Sirve como tamizaje educativo para ordenar riesgo y ejemplos, pero no diagnostica por sí solo. Un puntaje alto en AUDIT o AUDIT-C debe interpretarse junto a cantidad real, pérdida de control, abstinencia, consecuencias, comorbilidades y seguridad médica.
Debes ir a urgencias si hay temblor intenso, confusión, alucinaciones, convulsiones, fiebre, vómitos persistentes, deshidratación, antecedente de delirium tremens, consumo combinado con benzodiacepinas u opioides, ideas suicidas o incapacidad para cuidarte.
No necesariamente. La meta (abstinencia o reducción) se define según el nivel de severidad, tus comorbilidades y tus preferencias. Si hay dependencia severa o antecedentes de abstinencia con complicaciones médicas, la abstinencia es más segura. Si es consumo riesgoso o perjudicial sin dependencia, la reducción cuantificada puede ser viable.
No. Naltrexona es un antagonista opioide (bloquea receptores, no los estimula) y acamprosato modula glutamato. Ninguno genera dependencia, tolerancia ni efecto eufórico. Se usan por períodos definidos (generalmente 3-12 meses) y se retiran sin síndrome de abstinencia.
Sí. El alcohol induce el sueño (acelera quedarse dormido) pero fragmenta el sueño en la segunda mitad de la noche, suprime la fase REM (necesaria para memoria y regulación emocional), y empeora los despertares nocturnos. Muchas personas que «necesitan» alcohol para dormir descubren que duermen mucho mejor después de dejarlo.
El craving es una urgencia intensa de beber que dura típicamente 2-5 minutos. Aparece como respuesta a gatilladores (estrés, lugares, personas, emociones). La técnica «urge surfing» consiste en observar el craving como una ola que sube y baja, sin actuar. Cada vez que lo haces, el craving pierde intensidad en el futuro.
No. Una recaída puntual es esperable y no borra el progreso. Lo que importa es cómo respondes: volver al plan al día siguiente, analizar qué gatilló la recaída, y ajustar las estrategias. El patrón general importa más que un evento aislado.
Sí. Permite evaluación diagnóstica, diseño del plan, ajuste de farmacoterapia cuando corresponde, y seguimiento estructurado. Si aparece una urgencia (abstinencia severa, ideas suicidas), se coordina derivación presencial inmediata.
No. Son herramientas educativas para orientar la conversación con tu médico. El diagnóstico se confirma con una entrevista psiquiátrica completa y, cuando corresponde, biomarcadores de laboratorio.
Debes ir a urgencias si hay abstinencia severa (temblor intenso, confusión, alucinaciones, convulsiones), ideas de hacerte daño, consumo combinado con benzodiacepinas u opioides, o incapacidad para cuidarte.
Si quieres pasar de esta guía sobre Alcoholismo test AUDIT a una evaluación clínica real, este bloque te lleva al único canal oficial de reserva con el Dr. Alberto Covarrubias a través de Encuadrado.
Elige segun tu situacion: agenda si hay horario, sobrecupo nuevo si eres paciente nuevo sin hora disponible, o ruta de seguimiento si ya eres paciente antiguo.
Si sospechas abstinencia severa, mezcla de sustancias o riesgo médico agudo, conviene buscar ayuda urgente además de planificar la evaluación.