Perfil educativo propio de 72 preguntas
Herramienta propia, educativa y no validada. Responde según las últimas cuatro semanas y compara con la línea basal habitual de la persona.
0 sin dificultad · 1 leve · 2 moderada · 3 marcada · 4 severa.
Áreas evaluadas y límites del perfil
72 ítems en 9 clústeres: Memoria inmediata (IM), Memoria diferida (DM), Atención/Velocidad (ATN), Funciones ejecutivas (FE), Lenguaje (LEN), Visuoespacial (VIS), Orientación (ORI), Funcional (FUN) y Neuropsiquiátrico (NPS). Escala 0–4: 0=sin dificultad, 1=leve, 2=moderada, 3=marcada, 4=severa. Responde según las últimas cuatro semanas y compara con la línea basal habitual de la persona. Es una herramienta propia y no validada; no reproduce el NPI-Q ni otra escala formal y no entrega un diagnóstico.
0 / 72
Ir a un área del perfil
Interpretación orientativa
Completa los 72 ítems y presiona «Ver resultado».
Interpretación orientativa
Este resultado ordena dominios cognitivos y funcionales comprometidos, pero no reemplaza entrevista, evaluación neuropsicológica ni revisión de causas reversibles.
Límite del resultado
Un puntaje alto no define por sí solo el tipo de demencia. Sirve para priorizar dominios, seguridad y apoyos concretos.
Siguiente paso sugerido
Si memoria, función o conducta ya están afectando manejo de medicamentos, orientación o seguridad en casa, conviene ordenar apoyos y evaluación formal.
Sugerencia práctica
-
Si hay urgencia
Confusión súbita, somnolencia, fiebre, caídas o deshidratación: urgencias.
*Uso educativo. Para diagnóstico formal se requieren instrumentos validados y evaluación profesional.
Ver ilustración de esta sección
Cuestionarios clínicos y perfiles educativos
Quién responde: PHQ-9 y GAD-7 son instrumentos de autorreporte. Las respuestas deben reflejar lo que siente la persona evaluada; un cuidador puede ayudar a leer o usar el dispositivo, pero no elegir las respuestas en su nombre. Si el deterioro cognitivo impide responder de forma fiable, el resultado no debe interpretarse como un puntaje equivalente obtenido por la propia persona.
Marca cuánto te ha molestado cada problema en las últimas 2 semanas. 0=Nada, 1=Varios días, 2=Más de la mitad de los días, 3=Casi todos los días.
Resultado PHQ-9
Pendiente
Indica la frecuencia de cada síntoma en las últimas 2 semanas: 0 = Nunca, 1 = Varios días, 2 = Más de la mitad de los días y 3 = Casi todos los días.
Resultado GAD-7
Pendiente
Perfil propio sobre consumo de alcohol durante los últimos tres meses. Respuestas 0–4: nunca, rara vez, a veces, a menudo y casi siempre. No es AUDIT ni AUDIT-C y no usa sus puntos de corte.
Resultado del perfil educativo
Pendiente
Ver ilustración de esta sección
Señales de alarma cuando la conducta cambia
Primero: cambio agudo, seguridad y causa
Un cambio en horas o pocos días, especialmente si fluctúa o altera la atención y el nivel de alerta, obliga a pensar en delirium superpuesto. Fiebre, dificultad respiratoria, deshidratación, caída con golpe, déficit neurológico nuevo, convulsión o imposibilidad de despertar adecuadamente requieren atención presencial urgente.
- Si existe riesgo inmediato de daño, aléjate, evita sujetar o acorralar y llama al 131 o 133 según corresponda.
- No inicies, suspendas ni dupliques sedantes por cuenta propia.
- La telemedicina puede ordenar información, pero no reemplaza examen físico, signos vitales ni urgencias.
Prioridad: urgencia, evaluación pronta o consulta programada
Urgencia ahora
Llama al 131 o acude a urgencias ante dificultad respiratoria, convulsión, déficit neurológico nuevo, caída con traumatismo importante, imposibilidad de despertar adecuadamente, riesgo inmediato de daño o compromiso físico grave. El 133 corresponde cuando se necesita auxilio policial inmediato.
Evaluación médica el mismo día
Un cambio agudo o fluctuante de atención, alerta, movilidad, conducta, apetito, sueño o percepción necesita evaluación clínica pronta, aunque no exista agitación. Si no es posible asegurar hidratación, medicación esencial o supervisión, el umbral para atención presencial baja.
Consulta programada
Cambios graduales y estables, sin señales de enfermedad aguda ni riesgo, permiten reconstruir patrones, revisar necesidades y acordar intervenciones. Que sea programable no significa que deba normalizarse el sufrimiento o la sobrecarga.
Qué conviene preparar
- Línea de tiempo: inicio, velocidad, fluctuación y diferencia respecto del estado habitual.
- Lista completa de medicamentos, productos sin receta, alcohol y cambios recientes.
- Dolor, deposiciones, orina, ingesta, fiebre, sueño, caídas, visión y audición.
- Conductas observables, qué ocurrió antes y qué respuesta ayudó o empeoró.
Alcance de la telemedicina
Puede servir para entrevistar a la persona y a un informante, revisar documentos y medicamentos visibles y coordinar el plan. Requiere privacidad, ubicación verificable y condiciones para participar. No sustituye signos vitales, examen físico o neurológico, análisis ni atención urgente.
Qué significan los cambios conductuales en una demencia
La demencia es un síndrome causado por distintas enfermedades o lesiones cerebrales que deterioran la cognición y el funcionamiento cotidiano más allá del envejecimiento esperable. Alzheimer, enfermedad vascular, cuerpos de Lewy y degeneraciones frontotemporales son causas frecuentes; pueden coexistir formas mixtas. La demencia no es una consecuencia inevitable de envejecer.
La conducta es información
Agitación, rechazo de cuidados, gritos, deambulación, apatía o repetición pueden comunicar dolor, miedo, necesidad de ir al baño, hambre, fatiga, incomprensión, exceso de estímulos o pérdida de capacidad para expresar una necesidad. Describir qué ocurrió es más útil que etiquetar a la persona como “difícil”.
El subtipo y la etapa importan
Alucinaciones visuales, fluctuaciones, parkinsonismo, desinhibición, pérdida de empatía, cambios del lenguaje o enfermedad vascular orientan a perfiles distintos y modifican riesgos y tratamiento. Ningún síntoma aislado confirma por sí solo una causa.
Diferenciales y factores que pueden coexistir
- Delirium: cambio agudo o fluctuante de atención, alerta y otras funciones; se buscan causas médicas y farmacológicas. Si no es posible distinguirlo de una progresión de la demencia, se prioriza evaluar y manejar delirium.
- Depresión, ansiedad, duelo o trauma: pueden parecer deterioro, agravar la función o coexistir con una demencia; se evalúan sin usar la etiqueta imprecisa “seudodemencia”.
- Medicamentos y sustancias: carga anticolinérgica, benzodiacepinas, opioides, antihistamínicos sedantes, alcohol, cannabis y combinaciones.
- Sueño, sentidos y necesidades físicas: apnea, privación de sueño, pérdida auditiva o visual, dolor, estreñimiento, retención urinaria, hambre o deshidratación.
- Otros trastornos neurológicos o médicos: se investigan según historia, examen y velocidad de progresión; un deterioro rápido necesita evaluación neurológica prioritaria.
Cómo evaluar los cambios de conducta
Se escucha primero a la persona y se incorpora a alguien que conoce su funcionamiento habitual, con consentimiento y espacios privados cuando sea necesario. Se compara el estado basal con el cambio actual: inicio, curso, fluctuación, contexto, dominios cognitivos, autonomía, ánimo, sueño y seguridad. Un hecho concreto —“desde ayer no logra seguir una conversación”— aporta más que “está peor”.
La evaluación puede incluir signos vitales, examen físico y neurológico, atención, cognición, marcha, dolor, nutrición, visión, audición y función cotidiana. Laboratorio, orina, electrocardiograma, imágenes o neuropsicología se solicitan según el problema; no existe un panel idéntico para todos. Si hay indicadores de delirium, una herramienta como 4AT puede apoyar a personal entrenado, pero no reemplaza el diagnóstico clínico.
Se revisan receta, productos sin receta, suplementos y sustancias: indicación, dosis, horario, cambios recientes, adherencia, carga anticolinérgica, sedación, hipotensión, interacciones y retiro brusco. La simplificación puede ayudar cuando existe una causa farmacológica, pero los cambios deben ser supervisados para evitar abstinencia o descompensación.
Se conectan cinco capas: causas médicas, necesidades no cubiertas, ambiente y comunicación, patrón neurocognitivo y respuesta del entorno. Herramientas como NPI-Q o un registro antecedente–conducta–consecuencia pueden medir patrones y carga, pero no sustituyen el diagnóstico. Cada intervención queda ligada a una conducta observable y a un criterio de revisión.
Autonomía y capacidad no son “todo o nada”
Una demencia no elimina automáticamente el derecho a decidir. La capacidad se evalúa para una decisión concreta y puede apoyarse con lenguaje simple, tiempo, ayudas visuales y una persona de confianza. La información del familiar es valiosa, pero no debe borrar la voz, privacidad ni preferencias de la persona.
Áreas que conviene observar
- Memoria y aprendizaje: repetir preguntas, olvidar acuerdos o no retener indicaciones nuevas.
- Atención y funciones ejecutivas: perder el hilo, no poder iniciar, secuenciar o cambiar de estrategia.
- Lenguaje y percepción espacial: dificultad para encontrar palabras, reconocer objetos, orientarse o calcular distancias.
- Cognición social: menor comprensión de señales sociales, pérdida de filtro o cambios de empatía, especialmente en perfiles frontotemporales.
- Actividades instrumentales: medicamentos, finanzas, compras, cocina, teléfono, transporte y citas.
- Autocuidado: vestirse, higiene, continencia, movilidad, alimentación e hidratación.
- Riesgo funcional: conducción, gas, fuego, estafas, errores de dosis, caídas o salidas con desorientación.
- El apoyo se ajusta a la tarea: supervisar solo lo necesario preserva más autonomía que sustituir todas las decisiones.
- Apatía no es pereza: puede haber menor iniciativa sin tristeza; depresión y apatía pueden coexistir y requieren diferenciación.
- Ansiedad, irritabilidad, agitación, desinhibición, repetición, cambios de apetito y alteraciones del ritmo sueño–vigilia.
- Delirios o alucinaciones: se evalúan por malestar, riesgo, contexto, visión, audición, medicamentos y subtipo. Una alucinación no angustiante no siempre necesita fármaco.
- Empeoramiento vespertino: describir hora, luz, fatiga, ruido, dolor, hambre y rutina evita tratar “sundowning” como una causa única.
Describir antes de interpretar
“Golpeó la mesa dos veces cuando comenzó el baño y se calmó al parar” permite formular hipótesis. “Se puso agresivo porque quiso” oculta dolor, miedo, pudor, incomprensión y la respuesta del entorno.
Tratamiento: causa, necesidad, entorno y riesgo
Buscar y tratar lo que está generando malestar
- Dolor, infección, hipoxia, deshidratación, estreñimiento, retención urinaria, hambre, lesiones cutáneas o dentales.
- Si la persona no puede describir el dolor, se combinan observación estructurada, conocimiento de su conducta habitual y reevaluación después de intervenir; una escala nunca reemplaza el examen clínico.
- Cambios de medicamentos, abstinencia, sedación, hipotensión, anticolinérgicos y combinaciones que aumentan confusión o caídas.
- Pérdida visual o auditiva, ambiente ruidoso, exceso de demandas, cambios de cuidador o rutina y falta de sueño.
- Depresión, ansiedad, trauma, soledad y necesidades de movilidad, contacto, intimidad o actividad.
Intervenciones psicosociales y ambientales
- Hablar despacio, una idea por vez, a la altura de los ojos, ofreciendo tiempo y elecciones limitadas.
- Validar la emoción sin confirmar una creencia falsa: “veo que esto te asusta; estoy aquí contigo”.
- Adaptar luz, ruido, temperatura, señalización, horarios y complejidad de las tareas.
- Ofrecer actividades personalizadas que generen interés o placer: música conocida, paseo seguro, fotos, cocina simple o tareas con sentido.
- Usar ejercicio, rehabilitación, terapia ocupacional y ayudas técnicas según movilidad, riesgo y objetivos personales.
Medicamentos: preguntas obligatorias antes de indicar
- ¿Cuál es la indicación? Los fármacos para cognición o ánimo se eligen según etiología, etapa, comorbilidades, interacciones y objetivos; no son sedantes generales para facilitar cuidados.
- ¿Se agotó la evaluación? Antes de medicar agitación se revisan dolor, delirium, cuidados inapropiados, ambiente, comunicación y necesidades no cubiertas.
- ¿Existe riesgo o malestar grave? Los antipsicóticos se reservan para riesgo de daño o agitación, alucinaciones o delirios que causan sufrimiento intenso. No se indican solo por deambular, llamar repetidamente o incomodar al entorno.
- ¿Se explicaron los daños? En demencia los antipsicóticos se asocian con mayor mortalidad y riesgo cerebrovascular, además de sedación, caídas, rigidez, aspiración y efectos metabólicos o cardíacos.
- ¿Podría ser Lewy o Parkinson? Puede existir sensibilidad antipsicótica grave y empeoramiento motor. Haloperidol y otros bloqueadores dopaminérgicos potentes requieren especial cautela o evitación según el cuadro.
- ¿Hay un plan de revisión? Se usa la menor dosis eficaz por el menor tiempo posible, con una conducta objetivo, vigilancia y reevaluación explícita; si no hay beneficio claro, se planifica el retiro supervisado. NICE recomienda revisar la necesidad al menos cada seis semanas.
- ¿Se está usando valproato o una benzodiacepina como solución crónica? Valproato no se recomienda para agitación salvo otra indicación. Benzodiacepinas pueden aumentar desinhibición, delirium, caídas y dependencia y se reservan para situaciones muy seleccionadas.
Nunca se debe iniciar, duplicar, triturar, ocultar o suspender un psicofármaco sin una indicación clínica y un plan seguro. La medicación no reemplaza personal, supervisión ni buen trato.
Registro breve para encontrar patrones
Anota antecedente, conducta observable, duración, respuesta y consecuencia. Agrega dolor, baño, ingesta, sueño y medicación. El objetivo no es vigilar a la persona, sino descubrir qué se puede prevenir o adaptar.
Seguridad sin restricción innecesaria
- Medicamentos y productos tóxicos bajo supervisión proporcionada al riesgo.
- Detectores, iluminación, reducción de caídas y revisión de cocina, agua caliente y salidas.
- Identificación y plan para salidas con desorientación, procurando consentimiento y mínima restricción.
- Revisar conducción, armas, estafas y finanzas antes de una crisis, con apoyos y asesoría pertinente.
Objetivo del plan
Reducir sufrimiento y riesgo preservando función, vínculos, libertad de movimiento y participación. “Que no moleste” no es un objetivo terapéutico; bienestar y seguridad sí lo son.
Un plan según las necesidades y la evolución
La velocidad depende de la causa, el riesgo, la fragilidad, el subtipo de demencia y los recursos disponibles. Un plan de doce semanas fijo puede ser demasiado lento para delirium y artificial para un cuadro estable.
1. Primeras horas o día
- Definir si hay urgencia médica o riesgo inmediato.
- Comparar con el estado habitual y revisar cambios recientes.
- Asegurar hidratación, supervisión y un ambiente calmado solo si es seguro hacerlo en casa.
2. Evaluación inicial
- Historia con persona e informante, examen y estudios dirigidos.
- Revisión completa de fármacos, sustancias, dolor, sueño y sentidos.
- Una o dos conductas objetivo descritas de manera observable.
3. Intervención y revisión temprana
- Corregir causas tratables y adaptar comunicación y ambiente.
- Entrenar a la red y distribuir tareas y descanso.
- Si se usa medicación, fijar beneficio esperado, daños a vigilar y fecha de revisión.
4. Seguimiento y anticipación
- Revisar función, caídas, nutrición, carga del cuidador y necesidad de continuar cada fármaco.
- Planificar conducción, finanzas, preferencias, cuidados futuros y crisis con participación de la persona; la planificación anticipada y el enfoque paliativo se ajustan a necesidades, no solo a los últimos días.
- Activar rehabilitación, especialidad y la red GES Nº85 cuando corresponda.
Cómo responder en el momento sin aumentar la escalada
Pausa y observa
Revisa dolor, baño, sed, temperatura, ruido, número de personas y qué solicitud precedió al episodio. Acércate de frente, di quién eres si hace falta y evita movimientos rápidos.
Reduce demanda
Usa frases breves, una indicación por vez y dos opciones simples. No examines memoria, no discutas una percepción ni insistas en terminar un cuidado que puede pausarse. Validar el miedo no significa confirmar un delirio.
Protege sin forcejear
Deja una salida, mantén distancia, retira a terceros y objetos peligrosos solo si puede hacerse sin riesgo. No sujetes ni acorrales. Si alguien puede resultar herido, sal a un lugar seguro y solicita ayuda.
Seguridad, descanso y buen trato para toda la red
El cuidador también necesita evaluación
Insomnio, depresión, ansiedad, dolor, aislamiento, irritabilidad o ideas de no poder continuar requieren apoyo propio. La OMS recomienda intervenciones psicosociales para cuidadores y considerar respiro. Repartir tareas y pedir relevo es una medida clínica, no un fracaso.
Plan de crisis visible para adultos responsables
Debe incluir contactos, diagnósticos, medicamentos, alergias, centro habitual, quién puede relevar, qué estrategias calman y cuándo llamar al 131 o 133. No se deja información sensible expuesta si eso aumenta riesgos de privacidad o abuso financiero.
Maltrato, abandono o uso de restricciones
Lesiones, miedo, humillación, aislamiento, negligencia, apropiación de dinero, medicación para inmovilizar o encierro requieren evaluación privada y protección. SENAMA orienta en el 800 400 035; no es un número de denuncia. En extrema gravedad corresponde Carabineros, PDI, fiscalía, tribunal o urgencias según el caso.
Conducción, armas y decisiones financieras
No se deciden solo por el diagnóstico. Se evalúan errores, orientación, juicio, visión, reflejos y riesgo. Ante conducción insegura se suspende hasta evaluación; las armas deben quedar fuera de acceso. Los apoyos financieros deben prevenir estafas sin retirar más autonomía de la necesaria.
Fuentes clínicas y rutas oficiales verificables
Se priorizaron guías oficiales vigentes, recomendaciones internacionales y recursos chilenos, verificados en agosto de 2026. La elección de una intervención depende de la etiología, etapa, fragilidad, preferencias, contexto de cuidado y balance individual de beneficios y daños.
NICE: demencia y síntomas de malestar
Guía clínica para evaluación, participación en decisiones, intervenciones psicosociales y uso excepcional y revisable de antipsicóticos.
Ver recomendacionesNICE: delirium
Recomendaciones actualizadas para reconocer cambios agudos o fluctuantes, usar evaluación clínica apropiada y tratar primero las causas subyacentes.
Ver guía de deliriumOMS: demencia (actualización 2026)
Ficha oficial actualizada sobre causas, síntomas cognitivos y conductuales, derechos, apoyos no farmacológicos, uso prudente de medicamentos y cuidado de quienes cuidan.
Ver ficha OMSOMS: intervenciones para cuidadores
Recomendación de ofrecer psicoeducación, intervenciones multicomponente, apoyo psicológico y considerar respiro según las necesidades de la red.
Ver recomendaciónMINSAL: Plan Nacional 2025–2035 y GES Nº85
Portal oficial con el Plan Nacional de Demencia 2025–2035, orientaciones GES, evaluación integral, plan de cuidados, intervenciones no farmacológicas y apoyo al entorno.
Ver recursos MINSALSuperintendencia de Salud: acceso GES
Ruta vigente para sospecha, confirmación diagnóstica, diagnóstico diferencial y tratamiento de Alzheimer y otras demencias en FONASA o ISAPRE.
Revisar garantía GESSENAMA: buen trato y orientación
Orientación ante maltrato, abuso o abandono de una persona mayor. Fono Mayor 800 400 035; las emergencias o delitos requieren la vía correspondiente.
Ver ayuda SENAMA
Ruta GES Nº85 para Alzheimer y otras demencias en Chile
La garantía se activa desde una sospecha realizada por un médico y opera en la red definida por FONASA o la ISAPRE. La información oficial vigente señala acceso a confirmación diagnóstica, diagnóstico diferencial y tratamiento, con prestaciones y plazos regulados.
FONASA
La sospecha puede originarse en CESFAM, CECOSF, consultorio, CDT, CRS u hospital, según la red. La confirmación y el tratamiento continúan en los establecimientos asignados.
ISAPRE
Se debe informar y activar el beneficio con la aseguradora para usar su red GES. Atenderse fuera de la red indicada puede modificar o perder las garantías del régimen.
Consulta privada
Puede contribuir a evaluar, documentar la sospecha y coordinar, pero no sustituye la activación formal ni la red que FONASA o la ISAPRE determinen para entregar el beneficio.
Plazos máximos informados actualmente
La Superintendencia informa hasta 60 días para confirmación diagnóstica desde la sospecha, 180 días para diagnóstico diferencial desde la indicación médica y 60 días para iniciar tratamiento desde la confirmación. Son plazos máximos del régimen, no tiempos clínicos para esperar ante delirium, riesgo o deterioro agudo.
Consulta los plazos y prestaciones directamente en la Superintendencia de Salud, porque pueden actualizarse.
Cómo preparar una evaluación útil y respetuosa
Información clínica
- Medicamentos, dosis, horarios, productos sin receta y cambios recientes.
- Enfermedades, alergias, caídas, hospitalizaciones y exámenes disponibles.
- Audífonos, lentes y ayudas de movilidad que usa habitualmente.
Ejemplos concretos
- Dos o tres episodios con antecedente, conducta, duración y respuesta.
- Cambio respecto del estado habitual y patrón según hora o cuidador.
- Impacto en medicamentos, dinero, alimentación, higiene, conducción y seguridad.
Participación y privacidad
- Invitar a alguien que conozca el funcionamiento cotidiano, si la persona acepta.
- Preparar preferencias, metas y lo que la persona todavía quiere hacer por sí misma.
- Solicitar unos minutos separados si existen miedo, conflicto, sobrecarga o sospecha de maltrato.
Preguntas frecuentes sobre conducta y demencia
¿La agitación significa que la demencia empeoró?
No necesariamente. Un cambio puede expresar dolor, miedo, estreñimiento, retención urinaria, infección, deshidratación, falta de sueño, sobrecarga sensorial, efectos de medicamentos o delirium. La cronología y la fluctuación ayudan a decidir la urgencia.
¿Cómo distinguir delirium de progresión de la demencia?
El delirium suele comenzar en horas o pocos días y fluctuar, con alteración de atención, nivel de alerta, actividad, percepción o sueño. La demencia suele cambiar más lentamente. Si cuesta diferenciarlos, se prioriza evaluar y tratar delirium.
¿Qué hacer durante un episodio de agitación?
Baja ruido y demandas, mantén distancia segura, habla lento, ofrece una indicación o elección simple, evita discutir recuerdos o acorralar y busca una causa concreta. Si hay peligro, aléjate, no intentes sujetar a la persona y solicita ayuda urgente.
¿Los antipsicóticos son el tratamiento habitual?
No. Primero se buscan causas clínicas o ambientales y se ofrecen intervenciones psicosociales. Se consideran solo ante riesgo de daño o agitación, alucinaciones o delirios con malestar grave, con consentimiento, dosis mínima, plazo corto y reevaluación frecuente.
¿Qué riesgos tienen los antipsicóticos en demencia?
Pueden aumentar mortalidad y eventos cerebrovasculares y producir sedación, caídas, rigidez, alteraciones metabólicas o cardíacas. En demencia con cuerpos de Lewy o asociada a Parkinson puede existir sensibilidad grave; la decisión debe ser individual y vigilada.
¿Sirve la telemedicina para cambios de conducta?
Puede ayudar a reconstruir la cronología con un informante, revisar medicamentos y organizar el plan si la persona está estable. No sustituye examen físico, signos vitales, laboratorio ni atención presencial cuando el cambio es agudo, hay compromiso de conciencia o existe riesgo.
¿Qué información conviene registrar?
Hora, antecedente, conducta observable, duración, respuesta del entorno y consecuencia; además dolor, deposiciones, orina, ingesta, sueño, fiebre, caídas y cambios de medicamentos. Evita etiquetas como “difícil” y registra hechos concretos.
¿Qué apoyo necesita quien cuida?
Información práctica, entrenamiento, reparto real de tareas, pausas o respiro, evaluación de sueño, ansiedad y depresión y un plan para crisis. Pedir apoyo no es abandono: protege a la persona con demencia y a toda la red.
¿La persona con demencia debe participar en las decisiones?
Sí, con comunicación adaptada y apoyos para comprender y expresar preferencias. La capacidad se evalúa para cada decisión y momento; el diagnóstico no elimina automáticamente autonomía, privacidad ni derecho a ser escuchada.
¿Qué es el GES Nº85 en Chile?
Es la garantía para enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Ante sospecha médica permite acceder por la red definida por FONASA o ISAPRE a confirmación, diagnóstico diferencial y tratamiento, con plazos y prestaciones establecidos oficialmente.
¿Cuándo consultar de urgencia?
Ante confusión súbita, somnolencia o agitación marcadas, fiebre, deshidratación, caída con golpe, déficit neurológico nuevo, dificultad respiratoria, convulsión, rechazo persistente de líquidos o medicamentos esenciales, riesgo de daño, desaparición o sospecha de maltrato.
¿Las vitaminas o productos “para la memoria” revierten la demencia?
No de forma general. Se corrigen déficits demostrados y se eligen tratamientos según causa, etapa, objetivos y riesgos. Suplementos y productos sin evidencia pueden interactuar con medicamentos o retrasar una evaluación adecuada.
