Valor de la sesión
$75.000 CLP por 60 minutos de psiquiatría de adultos por telemedicina/online. Incluye evaluación clínica, orientación diagnóstica inicial, plan terapéutico y boleta electrónica para reembolso según Isapre o seguro complementario.
Lo primero: mirar contexto, salud general y fármacos antes de asumir una sola causa
Cuándo conviene consultar antes
- Si el cambio fue brusco o apareció tras iniciar un tratamiento.
- Si genera malestar importante, evitación o conflicto de pareja.
- Si además hay dolor, disfunción eréctil, sequedad, anorgasmia o fatiga marcada.
- Si coexistieron depresión, ansiedad, trauma, insomnio o consumo de sustancias.
El deseo no vive aislado
El deseo sexual depende de sueño, estrés, ánimo, vínculo, dolor, imagen corporal, rutina, enfermedades médicas y efectos de tratamientos. Muchas veces hay varios factores actuando al mismo tiempo, por eso una evaluación ordenada suele ayudar más que buscar una causa única.
Qué preparar antes de la consulta
Sirve mucho llevar una línea de tiempo simple: cuándo comenzó el cambio, qué estaba pasando en ese momento, qué medicamentos o anticonceptivos usas, cómo está el sueño, el consumo de alcohol u otras sustancias, y si el deseo desaparece siempre o solo en ciertos contextos.
Cómo ayuda la telemedicina/online
Para muchas personas es más fácil hablar de sexualidad en un espacio privado y sin traslados. La telemedicina permite una anamnesis respetuosa, revisar interacciones entre salud mental y función sexual, coordinar estudios si hacen falta y dejar un plan gradual sin presión de rendimiento.
¿Qué es la baja libido?
Describe una reducción persistente del interés por la actividad sexual que genera malestar personal o dificulta la relación de pareja. Puede presentarse sola o junto a problemas de excitación, orgasmo o dolor. Las causas suelen coincidir: depresión, ansiedad, estrés crónico, conflictos relacionales, trastornos del sueño, dolor, enfermedades médicas y efectos de fármacos.
Desde psiquiatría se exploran motivación, anhedonia, ansiedad de desempeño, rumiación y sesgos atencionales. Se revisan fármacos (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), antipsicóticos, finasterida, opioides, benzodiacepinas) y sustancias. Se propone un plan gradual que combine cambios de estilo de vida, psicoterapia focal y decisiones farmacológicas informadas.
Diferencial frecuente
- Depresión mayor: anhedonia generalizada, no solo sexual.
- Ansiedad de desempeño: evitación por miedo al fracaso, no por falta de deseo.
- ISRS/IRSN: disfunción sexual iatrogénica (hasta 70 % con algunos fármacos).
- Hipotiroidismo: fatiga, sequedad, enlentecimiento cognitivo.
- Hipogonadismo: testosterona baja confirmada; en mujeres revisar DHEA-S.
- Pareja: discordancia de deseo, conflictos no resueltos, rutina.
- Trauma: historia de abuso que requiere procesamiento especializado.
DSM-5-TR y epidemiología
- Mujeres: Trastorno de interés/excitación sexual femenino (302.72). Prevalencia: ~6-10 %.
- Hombres: Trastorno de deseo sexual hipoactivo masculino (302.71). Prevalencia: ~5-15 % (aumenta con edad).
- Criterios: disminución/ausencia de interés por >= 6 meses, malestar clínicamente significativo, no explicada por otra condición, sustancia o medicamento.
Por qué evaluar ahora
La baja libido impacta la autoestima, la intimidad y la calidad del vínculo. Revisarla a tiempo permite distinguir si pesa más el ánimo, el estrés, los fármacos, el sueño, el contexto de pareja, una causa hormonal o una combinación de todo lo anterior. Mientras antes se ordena el cuadro, más fácil es recuperar cercanía y bajar culpa.
Evaluación clínica
La entrevista aborda deseo, excitación, orgasmo, dolor y satisfacción. Se explora temporalidad (primaria vs. adquirida; generalizada vs. situacional), contexto relacional, estrés, sueño, sustancias y fármacos. La evaluación es respetuosa, abierta y sin juicios.
Laboratorio orientativo
- Hemograma, perfil tiroideo (TSH, T4L).
- Prolactina (especialmente si hay antipsicóticos o galactorrea).
- Testosterona total y libre (hombres); DHEA-S (mujeres).
- Glicemia, perfil lipídico, HbA1c (riesgo vascular).
- Vitamina D, hierro/ferritina (fatiga inexplicada).
Síntomas y señales de alerta
- Disminución de fantasías sexuales y pensamiento erótico.
- Rechazo o evitación de encuentros íntimos.
- Menor respuesta a estímulos que antes eran eficaces.
- Preferencia sistemática por actividades no sexuales.
- Percepción de «apagamiento» emocional global.
- Erección insuficiente o lubricación escasa.
- Excitación que aparece pero se pierde rápidamente.
- Necesidad de tiempos de estimulación mucho mayores.
- Orgasmo retardado, anorgasmia o eyaculación sin placer.
- Autoobservación excesiva que bloquea la respuesta corporal.
- Cambio coincidente con inicio de un nuevo fármaco (ISRS, antipsicótico, finasterida).
- Insomnio o hipersomnia que erosionan la energía.
- Estrés laboral crónico, burnout o carga de cuidador.
- Conflictos de pareja no abordados.
- Duelo, transición vital o crisis de identidad.
Paginas clave para baja libido y problemas sexuales asociados
Cuando el deseo sexual esta disminuido, conviene revisar factores afectivos, ansiosos y de desempeno que suelen coexistir.
Tratamiento integrado
Abordaje médico y revisión farmacológica
Una parte importante del tratamiento consiste en revisar si el problema está relacionado con medicamentos, hormonas, sueño, dolor, ánimo o salud vascular. En muchos casos la intervención no es "dar algo para el deseo", sino corregir lo que lo está apagando.
- Qué tratamientos pueden influir: algunos antidepresivos, antipsicóticos, opioides, anticonceptivos, finasterida y sedantes pueden disminuir deseo, excitación u orgasmo.
- Qué se revisa en consulta: relación temporal con el inicio del síntoma, prolactina, perfil tiroideo, fatiga, dolor, sueño, consumo de alcohol u otras sustancias y síntomas vasculares o endocrinos.
- Qué alternativas existen: simplificar esquemas, escoger perfiles más amigables con la función sexual, tratar dolor o disfunción eréctil cuando forman parte del cuadro y coordinar con ginecología, urología o endocrinología si hace falta.
- Qué no conviene hacer: suspender de golpe un antidepresivo, automedicarse hormonas o asumir que todo es psicológico sin revisar causas médicas y farmacológicas.
La meta es recuperar deseo, placer e intimidad sin descompensar la salud mental ni perder el control de los síntomas de base.
Psicoterapia focal
- terapia cognitivo-conductual (TCC) sexual: reestructurar creencias sobre desempeño, reducir autoobservación.
- Sensate focus (Másters & Johnson): ejercicios graduales de tacto sin meta.
- Terapia de pareja: comunicación, negociación de deseo y resolución de conflictos.
- Mindfulness erótico: atención plena a sensaciones, reducción de rumiación.
- terapia de aceptación y compromiso (ACT): valores e intimidad como guía, no rendimiento como meta.
Hábitos que protegen la función sexual
- Ejercicio aeróbico: 150 min/semana mejora flujo vascular y ánimo.
- Sueño: >= 7 h; síndrome de apnea-hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS) tratado mejora testosterona y energía.
- Alcohol: limitar a <= 2 UBE/día; en exceso deteriora erección y deseo.
- Tabaco: daño vascular acumulativo; cesación mejora respuesta eréctil.
- Alimentación: dieta mediterránea asociada a mejor función sexual.
- Tiempo de pareja: citas sin pantallas, contacto afectivo sin presión coital.
Plan orientativo de 8 semanas
- Semana 1-2: Entrevista, laboratorio, revisión de fármacos y sustancias.
- Semana 3-4: Ajuste del plan médico si corresponde, inicio de ejercicio y consolidación de rutina de sueño.
- Semana 5-6: Incorporación de sensate focus o mindfulness erótico. Primera sesión de terapia de pareja si está indicada.
- Semana 7-8: Re-evaluación de deseo, excitación y satisfacción. Monitoreo de efectos adversos, ajuste de plan a largo plazo.
El deseo no vive aislado: pareja, carga mental y contexto
Una de las razones por las que la baja libido genera tanta confusion es que muchas personas la leen como si fuera un problema puramente biologico o puramente relacional. En la practica, el deseo suele depender de un equilibrio delicado entre energia, seguridad, descanso, imagen corporal, deseo espontaneo o responsivo, calidad del vinculo y espacio mental disponible para lo erotico.
Hay personas que no arrancan con deseo espontaneo pero si pueden conectar cuando el contexto se siente seguro y sin presion. Otras mantienen carino y atraccion, pero llegan al final del dia completamente drenadas por trabajo, crianza, sobrecarga mental, dolor o resentimiento acumulado. Esa diferencia importa mucho porque cambia el tipo de ayuda que sirve.
Deseo responsivo
No en todas las personas el deseo aparece de la nada. A veces emerge despues de cercania, tacto, juego, descanso o menor presion. Entender eso evita confundir una variacion normal con un fallo personal.
Carga mental y agotamiento
Cuando la cabeza sigue ocupada en tareas, pendientes, hijos, preocupaciones o rendimiento, al sistema erotico le cuesta mucho mas activarse. No es falta de interes moral: muchas veces es falta de disponibilidad interna.
Relaciones con friccion acumulada
Resentimiento, critica, desconexion, miedo a decepcionar o encuentros vividos como examen pueden apagar el deseo aunque todavia exista afecto. En esos casos, la mejora no viene solo de poner ganas, sino de bajar amenaza y recuperar intimidad.
Primeros pasos si esto lleva tiempo afectando tu vida íntima
La baja libido rara vez se explica por una sola causa. A veces pesa el agotamiento, otras veces el sueño, los fármacos, la ansiedad de desempeño, una relación tensionada o una mezcla silenciosa de varios factores. Por eso suele ser más útil preguntarse qué apagó el sistema que exigir que el deseo “aparezca” por fuerza de voluntad.
Antes de sacar conclusiones duras sobre ti, tu cuerpo o tu relación, conviene ordenar cuatro cosas: desde cuándo cambió el deseo, si el problema es deseo, excitación o placer, qué medicamentos o sustancias se cruzaron en el camino y cuánto está influyendo el estrés, el sueño o la calidad del vínculo.
Qué vale la pena revisar esta semana
- Si el deseo bajó después de iniciar o subir un fármaco.
- Cómo están sueño, energía y carga mental al final del día.
- Si aún existe cercanía afectiva aunque falte interés sexual.
- Si el problema aparece solo en ciertos contextos o con cierta presión.
- Qué tanto pesa la ansiedad, la culpa o el miedo a fallar.
Qué ayuda más que presionarte
Suele ayudar mucho más bajar fricción que intentar “rendirse sexualmente mejor”: dormir un poco mejor, revisar fármacos, volver a la intimidad sin obligación de desempeño, hablar con más claridad con la pareja y detectar si el sistema está más inhibido por estrés que por falta real de capacidad erótica.
La consulta sirve justamente para diferenciar eso con menos culpa y más estrategia.
Cuando conviene priorizar estudio y no solo esperar
Hay cuadros donde no conviene quedarse solo con la idea de que "esto es estres". Si la baja libido aparecio junto con cambios marcados de energia, animo, peso, sueno, dolor, resequedad, disfuncion erectil, anorgasmia, bochornos o efectos despues de iniciar un farmaco, vale la pena revisar causas medicas y farmacologicas con mas metodo.
Farmacos
ISRS, anticonceptivos, antipsicoticos, algunos antihipertensivos, opioides y sedantes pueden apagar deseo, excitacion o placer incluso cuando el resto del cuerpo funciona bien.
Factores medicos
Hormonas, dolor, menopausia, androgenos, tiroides, anemia, apnea y enfermedades cronicas pueden bajar disponibilidad erotica sin que la persona lo identifique de entrada.
Contexto relacional
A veces el deseo no desaparece del todo: queda bloqueado por resentimiento, sobrecarga mental, presion, desconexion o miedo a decepcionar. Eso tambien merece abordaje serio.
Test educativo LIBIDO-64
64 ítems · 8 clústeres: Deseo, Excitación, Placer, Ansiedad de desempeño, Pareja, Salud, Fármacos, Psicosocial. Escala 0-4 (0 = nunca/nada, 4 = siempre/mucho). No reemplaza evaluación clínica.
Completa los 64 ítems y presiona «Ver resultado».
Perfil orientativo
Este resultado no busca reducir tu sexualidad a un número, sino mostrar qué dominios están frenando más el deseo o la respuesta sexual para orientar mejor la conversación clínica.
Perfil
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Límite del resultado
Un puntaje alto no distingue por sí solo entre causa farmacológica, relacional, hormonal, ansiosa o mixta. Ayuda a priorizar hipótesis y exámenes, no a cerrar un diagnóstico.
Siguiente paso sugerido
Lleva a consulta los clústeres más altos junto con ejemplos concretos: cambios de fármacos, estrés, sueño, dinámica de pareja y momentos donde el deseo sí aparece o desaparece.
Cuestionarios clínicos estandarizados
Escalas validadas para complementar la evaluación. Cada una tiene puntos de corte orientativos; el resultado no constituye diagnóstico.
ASEX - Arizona Sexual Experiences Scale (5 ítems; 1-6)
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IIEF-5 - Índice Internacional de Función Eréctil (5 ítems; 1-5)
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FSFI-6 - Female Sexual Function Index abreviado (6 ítems; 0-5)
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Patient Health Questionnaire-9 (PHQ-9) - Patient Health Questionnaire (9 ítems; 0-3)
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Generalized Anxiety Disorder-7 (GAD-7) - Generalized Anxiety Disorder (7 ítems; 0-3)
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Alcohol Use Disorders Identification Test-Consumption (AUDIT-C) - Consumo de alcohol (3 ítems; 0-4)
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Publicaciones científicas
- Clayton AH et al. «Prevalence of sexual dysfunction among newer antidepressants.» J Clin Psychiatry, 2002. PMID 12416546
- Montejo AL et al. «Incidence of sexual dysfunction associated with antidepressant agents.» J Clin Psychiatry, 2001. PMID 11229981
- Serretti A, Chiesa A. «Treatment-emergent sexual dysfunction related to antidepressants.» J Clin Psychopharmacol, 2009. PMID 19440080
- Brotto LA et al. «Mindfulness-based group therapy for women with provoked vestibulodynia.» Mindfulness, 2015. PMID 26430510
- Lorenz T et al. «Exercise improves sexual function in women taking antidepressants.» Ann Behav Med, 2014. PMID 24823544
- Atlantis E, Sullivan T. «Bidirectional association between depression and sexual dysfunction.» J Sex Med, 2012. PMID 22462756
Neurobiología del deseo y la respuesta sexual
Circuitos cerebrales
El deseo sexual involucra la interacción de circuitos excitatorios (dopamina mesolímbica, noradrenalina, oxitocina) e inhibitorios (serotonina, opioides endógenos, prolactina). La corteza prefrontal medial modula la toma de decisiones sexuales y la inhibición voluntaria, mientras que la amígdala integra señales emocionales y memorias relacionadas con la intimidad.
Neurotransmisores clave
- Dopamina: vía mesolímbica -> motivación, anticipación del placer. Su bloqueo (antipsicóticos) reduce deseo.
- Serotonina (5-HT): tono elevado inhibe deseo, excitación y orgasmo. Base del efecto sexual de ISRS.
- Noradrenalina: facilita excitación genital y alerta erótica.
- Oxitocina: liberada en orgasmo y contacto afectivo; fortalece vínculo de pareja.
- Prolactina: elevada post-orgasmo induce periodo refractario; hiperprolactinemia sostenida -> Vlibido.
Eje hormonal y sexualidad
La testosterona (en ambos sexos) facilita deseo tónico. Los estrógenos mantienen la lubricación vaginal y la sensibilidad genital. El cortisol crónico (estrés sostenido) suprime el eje gonadal. El tratamiento del trastorno del sueño (especialmente SAHOS) puede normalizar testosterona sin reemplazo hormonal.
Testimonios de pacientes
«Llevaba años pensando que era un problema de pareja, hasta que revisamos mis fármacos. Un simple cambio de antidepresivo hizo una diferencia enorme.»
- Paciente, 38 años
«Nunca había hablado de sexualidad con un psiquiatría. La entrevista fue respetuosa y sin juicios. Ahora entiendo que la ansiedad de desempeño era el problema, no yo.»
- Paciente, 45 años
«Después de tratar la apnea del sueño y ajustar un antidepresivo, volví a sentir deseo. No sabía que todo estaba conectado.»
- Paciente, 52 años
Aplicaciones recomendadas
Lover
Autocuidado sexual y mejora de relación; ejercicios personalizados y seguimiento.
loverglobal.com ->Coral
Guías paso a paso para mejorar intimidad, comunicación y técnicas de placer en pareja.
getcoral.app ->Headspace
Mindfulness y meditación; incluye módulos de sueño y estrés que impactan la función sexual.
headspace.com ->Calm
Relajación, respiración y sueño; reduce activación simpática que interfiere con la respuesta sexual.
calm.com ->
Libros recomendados
- Come as You Are - Emily Nagoski. Modelo dual de excitación/inhibición; desmonta mitos sobre deseo "espontáneo". Amazon ->
- Mating in Captivity - Esther Perel. Tensión entre seguridad y erotismo en relaciones estables. Amazon ->
- Rekindling Desire - Barry & Emily McCarthy. Estrategias prácticas para parejas con discrepancia de deseo. Amazon ->
- The Return of Desire - Gina Ogden. Modelo de 4 dimensiones (cuerpo, mente, corazón, espíritu) para reconectar con la sexualidad después de estrés, trauma o medicación. Amazon ->
¿Qué esperar de la primera consulta?
- Entrevista respetuosa: historia de deseo, excitación, orgasmo, dolor y satisfacción global; contexto relacional y emocional.
- Revisión farmacológica: se evalúa cada fármaco activo, su perfil de efectos sexuales y opciones de cambio o ajuste.
- Laboratorio orientativo: solicitud de exámenes según hallazgos (hormonas, tiroideos, prolactina).
- Plan inicial: objetivos claros, educación sobre el modelo dual de excitación/inhibición, tareas graduales.
- Seguimiento: controles cada 2-4 semanas; coordinación con urología, ginecología o terapia de pareja si corresponde.
Preguntas frecuentes
¿Los antidepresivos siempre causan disfunción sexual?
No todos. Los ISRS y algunos IRSN tienen mayor riesgo. Bupropión, vortioxetina, agomelatina y mirtazapina suelen tener mejor perfil. Es posible ajustar el tratamiento si aparece el problema.
¿Cuánto tarda en mejorar la libido tras un cambio de fármaco?
Depende del fármaco previo y el nuevo. Generalmente, entre 2 y 6 semanas se notan cambios. Es importante no suspender abruptamente un antidepresivo: se hace transición gradual supervisada.
¿Puedo tratar esto solo con terapia psicológica?
Sí, especialmente si la causa es ansiedad de desempeño, conflictos relacionales o creencias disfuncionales. La TCC sexual, sensate focus y mindfulness tienen buena evidencia. Si hay un componente biológico o farmacológico, se complementa con ajustes médicos.
¿La baja libido siempre indica un problema médico?
No necesariamente. El deseo fluctúa con el estrés, el sueño, la etapa vital y la calidad de la relación. Se considera un problema cuando genera malestar significativo y es persistente.
¿El sildenafil (Viagra) aumenta la libido?
No directamente. El sildenafil y otros PDE5 mejoran la erección pero no el deseo. Sin embargo, al reducir la ansiedad de desempeño secundaria a la disfunción eréctil, pueden tener un efecto indirecto positivo.
¿Es necesario hacer exámenes de sangre?
No siempre, pero es recomendable si hay sospecha de causa hormonal, tiroidea o metabólica. Especialmente útil en hombres mayores de 40, mujeres perimenopáusicas, y cuando hay fatiga inexplicada.
¿Pueden asistir juntos a la consulta de pareja?
La primera sesión es individual para garantizar confidencialidad. Si ambos están de acuerdo, sesiones pósteriores pueden incluir a la pareja para trabajar comunicación y ejercicios conjuntos.
¿Atiende por telemedicina/online este tipo de consulta?
Sí. La telemedicina/online es ideal para este tema porque ofrece privacidad absoluta y comodidad. La evaluación, educación y seguimiento farmacológico se realizan sin inconvenientes por videollamada.
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