Perfil educativo completo · 90 señales
Perfil propio y no validado. Responde según las últimas cuatro semanas y cualquier cambio respecto de tu línea basal: 0 = ausente, 1 = leve, 2 = moderado, 3 = marcado y 4 = severo. No reproduce una escala oficial ni reemplaza una evaluación médica.
Áreas incluidas en el perfil
Perfil propio y no validado de 90 señales en 10 áreas: endocrina, neurológica, autoinmune/inflamatoria, infecciosa, tóxica o farmacológica, deficiencias, sueño/respiración, dolor, neoplásica y fisiológica.
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Interpretación orientativa
Completa los 90 ítems y presiona "Ver resultado".
Interpretación orientativa
Este perfil sirve para ordenar sospechas médicas secundarias y priorizar estudios, pero no reemplaza examen físico, laboratorio ni evaluación clínica completa.
Límite del resultado
Un resultado alto no confirma una causa orgánica específica. Solo orienta qué dominios conviene mirar primero y cuándo acelerar una evaluación presencial.
Siguiente paso sugerido
Si el cambio fue agudo, hay fiebre, confusión, convulsiones, focalidad neurológica o intoxicación, el siguiente paso razonable es evaluación médica pronta o urgente.
Sugerencia práctica
-
Si hay urgencia
Confusión aguda, fiebre, rigidez, convulsiones, sobredosis o CO: urgencias.
*Uso educativo. Para diagnóstico formal se requieren instrumentos y evaluación profesional.
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Autoevaluaciones clínicas y perfiles educativos
PHQ-9 completo + funcionamiento
Durante las últimas dos semanas, responda de 0 a 3: 0 = ningún día; 1 = varios días; 2 = más de la mitad de los días; 3 = casi todos los días.
Puntaje PHQ‑9
Severidad
GAD-7 completo + funcionamiento
Durante las últimas dos semanas, responda de 0 a 3 con la misma escala del PHQ-9.
Puntaje GAD‑7
Severidad
Perfil educativo de alcohol · 10 señales
Perfil propio sobre los últimos tres meses: 0 = nunca, 1 = rara vez, 2 = a veces, 3 = a menudo y 4 = casi siempre. No es AUDIT ni AUDIT-C y no utiliza sus puntos de corte.
Señales respondidas
Interpretación
Mini-Cog oficial en español
No se incluye una autoaplicación resumida porque el recuerdo de palabras y el dibujo del reloj deben administrarse en un orden estandarizado por otra persona. Ver las consignas o respuestas antes de tiempo puede alterar el resultado.
Abrir Mini-Cog completo en español
El tamizaje no diagnostica por sí solo. Una queja cognitiva o un cambio funcional merece evaluación aunque el resultado sea normal.
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Cómo se relacionan la salud física y mental
Valor, modalidad y reembolsos
$75.000 CLP por una consulta de 45 a 60 minutos (psiquiatría de adultos). Evaluación integral con foco en: anamnesis estructurada, revisión de toda la medicación (psiquiátrica y no psiquiátrica), cribado de causas orgánicas, psicoeducación y plan inicial. Modalidad: Telemedicina/Online segura con enlace seguro y recordatorios. En consultas posteriores, el tiempo se reparte entre ajuste farmacológico, hábitos de sueño y monitoreo de efectos adversos/seguridad.
Reembolsos
La cobertura de una consulta privada por telemedicina depende del plan, prestador, topes y condiciones vigentes de cada Isapre o seguro complementario. Se entrega boleta electrónica; conviene confirmar directamente con la aseguradora, antes de reservar, qué documentos exige y cuánto reembolsa. La página no puede garantizar cobertura.
Experiencia profesional
Psiquiatría de adultos con más de 15 años de experiencia clínica y en urgencias. El enfoque incluye conciliación de medicamentos, interacciones, polifarmacia y coordinación con medicina interna, neurología o endocrinología cuando los hallazgos lo requieren. La meta es tratar síntomas sin perder una causa médica ni añadir iatrogenia evitable.
Qué significa buscar una causa médica
Muchas condiciones médicas pueden causar, agravar o coexistir con ansiedad, depresión, psicosis, manía o confusión. Encontrar una alteración médica no demuestra por sí sola que explique todo el cuadro; del mismo modo, tener antecedentes psiquiátricos no protege frente a delirium u otra enfermedad nueva. La evaluación integra temporalidad, examen, funcionamiento, medicamentos, sustancias y contexto clínico.
Ejemplos clínicos
- Endocrino/metabólico: hipo-/hipertiroidismo, hipercalcemia, hipoglucemia, Cushing/Addison.
- Neurológico: epilepsia, ACV, tumores, TCE, encefalitis.
- Tóxico/medicamentos: corticoides, anticolinérgicos, estimulantes, alcohol/benzodiacepinas.
- Deficiencias: B12, folato, tiamina; infecciosos: VIH, sífilis, COVID-19.
- Sueño: apnea, insomnio crónico, síndrome de piernas inquietas, trabajo por turnos.
Principios
- Temporalidad: cambios abruptos o fluctuantes obligan a priorizar delirium, tóxicos, abstinencia, infección y causas neurológicas o metabólicas.
- Iatrogenia: revisar cada inicio, aumento, reducción o suspensión de medicamentos; no retirar bruscamente tratamientos por cuenta propia.
- Comorbilidad: una causa médica y un trastorno psiquiátrico pueden requerir tratamiento en paralelo.
- Seguridad: valorar suicidio, violencia, autocuidado, conciencia, convulsiones, hidratación y posibilidad real de supervisión.
Diagnóstico: una evaluación dirigida, no un panel universal
No existe una batería única de exámenes para toda persona con síntomas psiquiátricos. La selección depende de edad, embarazo posible, inicio y velocidad del cambio, enfermedades previas, exposición a fármacos o sustancias, examen físico y neurológico, signos vitales y hallazgos mentales. En cuadros agudos pueden ser prioritarios glicemia, oxigenación y causas reversibles inmediatas; en cuadros estables, el estudio puede organizarse ambulatoriamente.
Banderas rojas
Inicio en horas o días, fluctuación de atención, fiebre o hipotermia, cefalea intensa nueva, focalidad, primera convulsión, síncope, rigidez con alteración autonómica, disminución de conciencia, embarazo/puerperio con síntomas graves, intoxicación o abstinencia y deterioro rápido del autocuidado.
La evaluación aguda empieza al lado de la persona
Antes de ampliar laboratorios o imágenes se revisan vía aérea, respiración y circulación cuando corresponde, signos vitales, saturación, glicemia, hidratación, dolor, retención o constipación, estado de conciencia, atención y examen neurológico. La historia de un familiar o cuidador puede establecer la línea basal y el momento exacto del cambio. Una teleconsulta no sustituye esta evaluación cuando faltan esos datos o existe una bandera roja.
- Según hipótesis: hemograma, electrolitos, función renal/hepática, glicemia, calcio, TSH y otros exámenes pertinentes.
- B12, folato, ferritina, pruebas infecciosas o inflamatorias solo cuando antecedentes, alimentación, examen o epidemiología lo justifican. La ausencia de anemia o macrocitosis no descarta déficit de B12; un resultado indeterminado puede requerir ácido metilmalónico u otra confirmación según disponibilidad y contexto.
- Un valor alterado debe interpretarse por magnitud, síntomas y contexto; no toda desviación explica el cuadro.
- Neuroimagen si hay focalidad, trauma, cefalea de alarma, convulsión nueva, curso rápidamente progresivo u otra sospecha estructural; no es rutinaria en toda primera psicosis.
- EEG ante posible crisis, episodios paroxísticos o encefalopatía; punción lumbar y estudio autoinmune/infeccioso cuando la presentación neurológica lo indique.
- Conciliar recetas, medicamentos sin receta, suplementos, gotas, inhaladores, energizantes y cambios de dosis.
- Preguntar por alcohol, benzodiacepinas, opioides, estimulantes, cannabis y exposición ambiental. Un tamiz toxicológico tiene ventanas y falsos positivos/negativos: no reemplaza la historia clínica.
- No suspender de golpe benzodiacepinas, alcohol de consumo intenso, corticoides u otros tratamientos con riesgo de abstinencia o rebote.
- En delirium importa especialmente el cambio respecto de la línea basal y la alteración fluctuante de atención y conciencia.
- Si existen indicadores de delirium, un profesional competente puede aplicar el 4AT como cribado breve; un resultado orienta la evaluación, pero el diagnóstico final sigue siendo clínico y no corresponde a una autoaplicación.
- Un cribado cognitivo puede apoyar la evaluación, pero no distingue por sí solo delirium, demencia, depresión, barrera sensorial o bajo nivel educacional.
Presentación clínica típica
Palpitaciones, temblor, sudoración, baja de peso, intolerancia al calor, diarrea o episodios ligados a ayuno orientan el diferencial, pero son inespecíficos. Deben considerarse hipertiroidismo, hipoglucemia, arritmia, anemia, efectos de estimulantes/cafeína y abstinencia de alcohol o benzodiacepinas. La dificultad respiratoria, el dolor torácico o el síncope requieren una evaluación médica, no asumir “solo pánico”.
Fatiga, enlentecimiento y apatía pueden coexistir con hipotiroidismo, anemia, déficit de B12, dolor, enfermedad inflamatoria, apnea del sueño o efectos adversos. Ningún síntoma aislado los diferencia de depresión. Se trata la alteración confirmada y, si corresponde, la depresión en paralelo; suplementar hierro o vitaminas sin demostrar necesidad puede retrasar el diagnóstico correcto.
Una primera psicosis exige historia médica y farmacológica, examen físico y evaluación de sustancias. Inicio tardío, fluctuación, desorientación, crisis, movimientos anormales, catatonía, déficit focal o síntomas autonómicos aumentan la sospecha neurológica, tóxica o sistémica. El manejo sintomático no debe retrasar la búsqueda y tratamiento de la causa ni la protección de la persona.
Tratamiento: causa, síntomas y seguridad en paralelo
- No hay una receta única: el fármaco, la dosis y el lugar de tratamiento cambian según diagnóstico, edad, embarazo, función renal/hepática, interacciones, consumo y nivel de conciencia.
- Delirium: corregir precipitantes, dolor, hipoxia, deshidratación, retención, constipación y sobrecarga farmacológica. Las medidas de desescalada y ambiente son primeras; un antipsicótico breve puede considerarse solo ante distrés o riesgo relevante cuando esas medidas fracasan o no son posibles, valorando QT, parkinsonismo y demencia con cuerpos de Lewy.
- Benzodiacepinas: no son tratamiento rutinario del delirium y pueden empeorarlo; tienen indicaciones específicas, como ciertas abstinencias y la catatonía, bajo supervisión.
- Depresión, manía o psicosis: no siempre deben esperar a que cada examen se normalice. El tratamiento psiquiátrico puede avanzar a la vez que se estudia y corrige una causa médica.
- En delirium: reorientación calmada, audífonos/lentes, presencia conocida, movilización segura, sueño nocturno, nutrición e hidratación según indicación médica.
- Evitar sujeciones y cambios de ambiente innecesarios cuando sea seguro; bajar estímulos no significa dejar a la persona sin vigilancia.
- En cuadros ambulatorios: sueño, actividad y manejo de dolor son coadyuvantes, no sustitutos del tratamiento causal.
- Urgencia/medicina interna ante delirium, inestabilidad, intoxicación, alteración metabólica o infección significativa.
- Neurología ante crisis, focalidad, movimientos anormales, encefalopatía o deterioro rápidamente progresivo; endocrinología u otras especialidades según hallazgos.
- Un profesional debe coordinar cambios para evitar duplicidades, interacciones y retiros bruscos entre distintos prescriptores.
Si se inicia un antipsicótico
La indicación debe quedar explícita y acompañarse de revisión física y metabólica proporcional al contexto: peso, presión, glicemia o HbA1c, lípidos, síntomas motores y ECG cuando existan factores cardiovasculares, indicación del producto o ingreso hospitalario. También se registra qué beneficio se espera, qué efectos adversos vigilar y cuándo revisar, cambiar o suspender.
Secuencia práctica de evaluación
La velocidad depende del riesgo: un delirium se evalúa hoy; una fatiga estable sin alarmas puede estudiarse de forma ambulatoria. El objetivo no es “pedir todo”, sino responder preguntas clínicas concretas y reevaluar cuando aparece información nueva.
- 1. Definir urgencia: conciencia, atención, signos vitales, suicidio/violencia, autocuidado y apoyo disponible.
- 2. Construir una línea de tiempo: inicio, fluctuación, síntomas físicos, infecciones, cirugías, cambios de sueño y eventos neurológicos.
- 3. Conciliar exposiciones: todos los fármacos y suplementos, cambios recientes, alcohol, otras sustancias y tóxicos ambientales.
- 4. Formular hipótesis: seleccionar examen presencial, laboratorio, neuroimagen, EEG o derivación solo cuando pueden cambiar la conducta.
- 5. Medir respuesta: funcionamiento, sueño, cognición, seguridad, efectos adversos y evolución de la causa tratada.
Si los primeros resultados son normales
Eso reduce algunas probabilidades, pero no invalida los síntomas ni prueba que sean “psicológicos”. Se revisa si el examen respondió la pregunta correcta, si cambió el cuadro y si conviene ampliar, observar o tratar en paralelo.

Primeros pasos si sospechas que “no es solo psiquiátrico”
Ruta rápida de lectura
Empieza por tres preguntas: si el cambio fue brusco, si hubo medicamentos/sustancias nuevas o retiradas, y si hay señales médicas de alarma. Después revisa causas frecuentes, exámenes razonables y cuándo coordinar con medicina interna, neurología o endocrinología.
- Cambio en horas o días: descartar delirium, infección, intoxicación, abstinencia o causa neurológica.
- Cambio progresivo: revisar sueño, dolor, deterioro cognitivo, endocrino/metabólico y fármacos.
- Síntomas corporales persistentes: ordenar comorbilidad médica, ansiedad por la salud y sensibilización central sin invalidar el malestar.
Piensa en cambios recientes
Cuando ansiedad, confusión, tristeza, irritabilidad o insomnio aparecen de forma abrupta, conviene revisar qué cambió justo antes: corticoides, estimulantes, retiro de benzodiacepinas, infección, dolor, cirugía, fiebre, cambio tiroideo o una noche tras otra sin dormir bien.
Lleva un inventario real
Anota medicamentos, suplementos, gotas, aerosoles, consumo de alcohol/cannabis, cambios hormonales y antecedentes médicos. En esta categoría, a veces el dato más útil no es un “síntoma emocional” sino una interacción, una dosis o un examen olvidado.
Cuándo no conviene seguir esperando
Si hubo inicio brusco, desorientación, fiebre, rigidez, convulsiones, síncope, focalidad neurológica, intoxicación, alucinaciones nuevas o deterioro rápido del autocuidado, la prioridad deja de ser el test y pasa a una evaluación médica presencial o de urgencia.

Por qué importa cuándo y cómo empezó
Lo que aparece de golpe obliga a pensar distinto
Un estado de ánimo raro que llevaba años no se interpreta igual que una confusión, paranoia, insomnio total o agitación que empezaron en dos o tres días. Cuando el cambio es abrupto, especialmente si hay fiebre, dolor, infección, cirugía reciente o deterioro de atención, conviene pensar primero en delirium, intoxicación, abstinencia o causa neurológica/metabólica.
La iatrogenia es más frecuente de lo que parece
En esta categoría, el problema a veces no es una "enfermedad nueva", sino un tratamiento, una interacción o una retirada demasiado rápida. Corticoides, estimulantes, anticolinérgicos, antihistamínicos sedantes, opioides, algunos antimicrobianos, energizantes, cannabis y retiro de benzodiacepinas o alcohol pueden cambiar ánimo, sueño, percepción y conducta de forma intensa.
Confusión fluctuante no se lee como "ansiedad rara"
Si la persona se ve más desorientada por momentos, no fija la atención, invierte el ciclo sueño-vigilia o cambia mucho entre la mañana y la noche, eso merece una lectura más médica que psicológica. El dato clave no es solo lo que siente, sino cómo está funcionando su conciencia, su memoria inmediata y su capacidad de ubicarse.
Qué datos conviene llevar para no perder tiempo
Una lista de medicamentos y dosis, cambios de las últimas semanas, suplementos, gotas, aerosoles, sustancias, antecedentes endocrinos o neurológicos, exámenes recientes y una línea de tiempo corta del inicio puede ahorrar muchas vueltas. En sospecha de causa médica secundaria, esos detalles suelen valer más que una descripción larga pero vaga del malestar.

Cuatro patrones que no conviene manejar solo como un síntoma psiquiátrico
Delirium
Cambio agudo respecto del funcionamiento habitual, dificultad para mantener la atención, conciencia u orientación alteradas y evolución fluctuante durante el día. Puede verse agitado o, por el contrario, somnoliento y silencioso. Es un síndrome médico urgente: hay que buscar precipitantes y no confundir la variante hipoactiva con depresión o “cansancio”.
Catatonía y síndromes hipercinéticos
Mutismo, inmovilidad, postura mantenida, negativismo, repetición de palabras o movimientos, agitación sin propósito o rechazo marcado de comida/líquidos ameritan evaluación especializada. La catatonía se diagnostica por un conjunto de signos observados —no por mutismo aislado— y su tratamiento no siempre debe esperar a completar todos los estudios. Fiebre, rigidez, inestabilidad de pulso/presión o deterioro de conciencia hacen urgente descartar catatonía maligna, síndrome neuroléptico maligno y otras causas médicas.
Encefalitis u otra enfermedad neurológica
Un cambio subagudo y rápidamente progresivo de conducta, memoria o conciencia acompañado de convulsiones, movimientos anormales, alteración del habla, disautonomía o focalidad requiere evaluación neurológica. La encefalitis autoinmune es infrecuente y no se diagnostica por síntomas psiquiátricos aislados ni por un anticuerpo sin contexto.
Monóxido de carbono
Cefalea, mareos, náuseas, debilidad o confusión en varias personas del mismo lugar, especialmente con calefacción, brasero, generador o combustión, obligan a salir al aire libre sin exponerse para “revisar” la fuente, no reingresar y pedir ayuda. Si hay síntomas, pérdida de conciencia, dolor torácico, dificultad respiratoria o el traslado no es seguro, corresponde llamar al SAMU 131. Un oxímetro convencional normal no descarta intoxicación por monóxido y la carboxihemoglobina tampoco se interpreta sin clínica y tiempo desde la exposición.
Guías y consensos que sostienen esta página
Se priorizaron guías institucionales y consensos clínicos sobre los puntos de mayor riesgo. Los enlaces permiten revisar el documento fuente; una guía orienta decisiones, pero no sustituye la evaluación individual.
NICE · Delirium
Evaluación de cambios recientes o fluctuantes, búsqueda de causas, medidas de reorientación y uso muy restringido de antipsicóticos cuando existe distrés o riesgo y la desescalada no basta.
Revisar recomendaciones ->NICE · Evaluación de psicosis
Recomienda historia médica y farmacológica, examen físico completo, evaluación de alcohol y otras sustancias y selección dirigida de estudios. La neuroimagen estructural no se indica de rutina en toda primera psicosis, pero sí cuando la presentación sugiere patología adicional.
Revisar recomendaciones ->BAP 2023 · Catatonía
Consenso basado en evidencia sobre reconocimiento, estudio médico, complicaciones y tratamiento de la catatonía en condiciones psiquiátricas y médicas.
Leer guía completa ->Graus et al. · Encefalitis autoinmune
Criterios clínicos para reconocer presentaciones compatibles y ordenar MRI, EEG, líquido cefalorraquídeo y exclusión de alternativas sin depender solo de anticuerpos.
Revisar criterios ->CDC · Monóxido de carbono
Síntomas, antecedentes de exposición, limitaciones del oxímetro convencional y necesidad de integrar clínica, tiempo desde la exposición y carboxihemoglobina.
Ver orientación clínica ->NICE · Deficiencia de vitamina B12
Diagnóstico y manejo en mayores de 16 años, incluida la advertencia de no descartar la deficiencia solo porque no exista anemia o macrocitosis.
Revisar recomendaciones ->MINSAL Chile · Delirium en personas mayores
Describe el delirium como urgencia médica, destaca la línea basal, la fluctuación, la evaluación física y la búsqueda de afecciones médicas, fármacos, tóxicos o abstinencia.
Abrir guía MINSAL (PDF) ->SAMU Chile · Emergencias médicas
El 131 coordina emergencias médicas las 24 horas y debe utilizarse cuando la demora puede poner en riesgo la vida o dejar secuelas.
Revisar información oficial ->Fuentes clínicas comprobadas el 21 de agosto de 2026.
Cómo puede conectarse lo médico con lo psiquiátrico
La relación rara vez es de una sola dirección. Hormonas, metabolismo, inmunidad, sueño, dolor, fármacos y actividad cerebral pueden modificar ánimo, energía, percepción o cognición; a la vez, ansiedad, depresión y estrés sostenido influyen en sueño, adherencia, alimentación y experiencia corporal. Este modelo ayuda a formular hipótesis, pero no convierte un biomarcador aislado en diagnóstico.
Endocrino y metabólico
Alteraciones tiroideas, de glucosa, calcio u otros ejes pueden producir síntomas relevantes. Se interpretan con clínica y magnitud, no solo por estar fuera del rango.
Sueño, dolor y función
Pueden amplificar fatiga, irritabilidad y dificultad cognitiva. Tratar estos dominios suele mejorar funcionamiento aunque no expliquen todo el cuadro.
Inflamación
Marcadores como PCR son inespecíficos y no diagnostican “neuroinflamación” ni depresión. Su utilidad depende de una sospecha médica concreta.

Evitar dos errores: “todo es médico” y “todo es estrés”
Los síntomas son reales, aunque el mecanismo sea mixto
Un cuadro puede combinar enfermedad médica, efectos adversos, vulnerabilidad psiquiátrica, sueño insuficiente, dolor y factores sociales. “Biopsicosocial” no significa que el síntoma sea imaginario ni autoriza a cerrar el estudio sin una hipótesis y una explicación comprensible.
Asociación no equivale a causa
- Temporalidad: que dos problemas aparezcan juntos no demuestra cuál inició el otro.
- Especificidad: fatiga, niebla mental, palpitaciones y dolor ocurren en múltiples cuadros.
- Respuesta: mejorar con una intervención aporta información, pero tampoco confirma por sí sola un diagnóstico.
Qué hace confiable un abordaje integrado
Explica qué hipótesis se consideran, qué alarmas se descartaron, para qué sirve cada examen y cuándo se reevaluará. También define quién coordina tratamientos para que la atención médica y la psiquiátrica no se contradigan ni multipliquen medicamentos innecesarios.
Herramientas digitales: qué registrar y qué no delegar
Lista de medicamentos
Nombre, dosis, horario, motivo, prescriptor y fecha de cada cambio. Una foto del envase puede evitar errores de transcripción.
Línea de tiempo
Sueño, fiebre, dolor, episodios de confusión, consumo y cambios funcionales con fecha y hora aproximada.
Plan compartido
Contactos, próximas decisiones, alarmas y quién coordina. Guardar datos sensibles solo en dispositivos y servicios confiables.
Una app de síntomas o una IA no descarta delirium, intoxicación, abstinencia, arritmia ni enfermedad neurológica. Si existe una señal de alarma, la acción correcta es contactar un servicio de urgencia, no seguir respondiendo preguntas en la pantalla.
Lecturas para profundizar
Estas referencias son material profesional o académico, no manuales de autodiagnóstico. Para decisiones personales importa más una evaluación clínica coordinada que intentar aplicar algoritmos sin contexto.
Maudsley Prescribing Guidelines · Taylor, Barnes & Young
Referencia de dosificación e interacciones en enfermedad médica y psiquiátrica combinada.
Evidence-based consensus guidelines for catatonia · BAP
Reconocimiento, diagnóstico diferencial, complicaciones y tratamiento de catatonía asociada a cuadros médicos o psiquiátricos.
Psychiatric Care of the Medical Patient · Fogel & Greenberg
Interconsulta psiquiátrica y manejo integral del paciente con comorbilidad médica.
Prepárate para tu primera consulta
Checklist
- Listado de fármacos y suplementos (dosis/horas).
- Consumo de alcohol, cafeína y otras sustancias.
- Enfermedades previas y exámenes recientes.
Objetivo
- Definir sospechas principales.
- Pedir los exámenes justos.
- Plan de seguridad y seguimiento.
Política de seguridad
Si aparecen ideas suicidas, convulsiones, confusión marcada o fiebre persistente con deterioro del pensamiento, acudir a urgencias y avisar al equipo tratante.
Qué conviene acordar al finalizar la evaluación
Una formulación clara
Qué hipótesis son más y menos probables, qué datos las apoyan y qué aspectos todavía no pueden concluirse.
Decisiones con propósito
Para qué se solicita cada examen o derivación, qué resultado cambiaría la conducta y qué no hace falta repetir.
Responsables y plazos
Quién coordina medicamentos, cuándo se revisan resultados y qué señales justifican adelantar el control o acudir a urgencias.
Seguimiento: comprobar la hipótesis y coordinar responsables
El seguimiento no consiste en repetir indefinidamente la evaluación inicial. Debe comprobar si la hipótesis elegida explica el curso, si el tratamiento modifica síntomas y funcionamiento, y si aparecieron datos que obligan a cambiar de dirección.
Qué medir
Fecha y horario de los episodios, atención y nivel de conciencia, sueño, síntomas físicos, autonomía, efectos adversos y relación temporal con medicamentos o sustancias.
Cuándo reevaluar antes
Inicio de confusión, fiebre, caída, síncope, convulsión, focalidad neurológica, deterioro rápido, ideas suicidas o incapacidad de comer, hidratarse o mantenerse seguro.
Quién hace qué
Debe quedar registrado quién revisa exámenes, quién prescribe cada medicamento, cuándo se controla el resultado y qué servicio recibe una alerta fuera de horario.
Evitar dos extremos
Un examen normal no demuestra que el síntoma sea psicológico; tampoco justifica repetir estudios sin una pregunta nueva. La decisión de ampliar, observar o tratar en paralelo debe apoyarse en cambios clínicos concretos.

Preguntas frecuentes
¿Cómo diferencio depresión de hipotiroidismo?
No se distinguen con una lista breve: fatiga, enlentecimiento y cambios de sueño pueden ocurrir en ambos. La historia, el examen y TSH/T4 libre cuando están indicadas ayudan a interpretar el cuadro. Una alteración tiroidea y una depresión también pueden coexistir.
¿Los corticoides pueden gatillar psicosis o manía?
Sí. El riesgo varía con dosis, susceptibilidad y contexto, y también pueden aparecer insomnio, depresión o delirium. No se deben suspender bruscamente por cuenta propia: el equipo que indicó el corticoide debe valorar reducción, alternativa y manejo psiquiátrico.
¿Qué exámenes pedir primero?
No hay un panel universal. Se eligen según inicio, edad, síntomas físicos, medicamentos, sustancias, examen y antecedentes. Pedir muchos exámenes sin hipótesis aumenta hallazgos incidentales; pedir muy pocos pese a banderas rojas también es un error.
¿Delirium es lo mismo que demencia o psicosis?
No. El delirium aparece en forma aguda y fluctúa, con alteración de atención y conciencia; es una urgencia médica. La demencia suele tener un curso más prolongado, aunque ambas pueden coexistir. Las alucinaciones no bastan para diferenciarlos.
¿Cuándo se consideran antipsicóticos en delirium?
Solo por un periodo corto ante distrés intenso o riesgo para la persona o terceros cuando la desescalada no funciona o no es posible. Siempre se trata la causa y se revisan contraindicaciones e interacciones; no se usan para “normalizar” a una persona tranquila con delirium hipoactivo.
¿Qué señales hacen pensar en catatonía?
Inmovilidad, mutismo, posturas mantenidas, negativismo, repetición de palabras o movimientos, agitación sin propósito y rechazo de alimentación son ejemplos. Necesita evaluación pronta; fiebre, rigidez o inestabilidad autonómica requieren urgencia.
¿Cuándo sospechar encefalitis autoinmune?
Cuando el deterioro psiquiátrico o cognitivo progresa rápidamente y se acompaña de crisis, movimientos anormales, disminución de conciencia, alteración autonómica u otros signos neurológicos. Es infrecuente: se estudia con criterios clínicos y pruebas dirigidas, no con paneles indiscriminados.
¿Una vitamina B12 baja puede dar síntomas neurológicos sin anemia?
Sí. La deficiencia puede producir parestesias, alteraciones neurológicas o cognitivas incluso sin anemia. El resultado se interpreta con antecedentes, examen y, si es limítrofe, pruebas adicionales; suplementar sin aclarar la causa puede ocultar un problema de absorción.
¿Apnea de sueño y ánimo bajo?
La apnea no tratada puede contribuir a somnolencia, irritabilidad, dificultad cognitiva y síntomas depresivos. Ronquido habitual, pausas observadas, despertares con ahogo, hipertensión o somnolencia al conducir justifican evaluación médica del sueño.
¿El cannabis ayuda o empeora?
Puede sentirse ansiolítico al inicio y, a la vez, agravar ansiedad, apatía, cognición, paranoia o psicosis según dosis, potencia y vulnerabilidad. En síntomas nuevos importa registrar uso, cambios de producto y suspensión, sin moralizar ni asumir causalidad automática.
¿Qué importa en la polifarmacia de una persona mayor?
La carga acumulada de anticolinérgicos, sedantes, opioides y otros fármacos del sistema nervioso puede aumentar confusión y caídas. La revisión debe incluir medicamentos sin receta y suplementos; deprescribir también requiere un plan gradual y coordinado.
¿La evaluación puede hacerse solo por telemedicina?
La telemedicina puede ordenar antecedentes, conciliación de medicamentos y seguimiento estable. Delirium, signos vitales alterados, focalidad, primera convulsión, intoxicación, deterioro de conciencia o examen físico indispensable requieren atención presencial, con frecuencia urgente.
¿Cómo medir progreso?
Escalas repetidas (PHQ-9/GAD-7), calidad de sueño, funcionalidad diaria y reporte de la familia son marcadores útiles.
Resumen clínico práctico
Acordar una explicación y una prioridad de atención
Esta guía funciona como mapa de triage y diagnóstico diferencial. El inicio, la fluctuación, la atención, los signos físicos, los cambios de medicamentos y sustancias y el funcionamiento respecto de la línea basal determinan qué evaluar primero.
Qué puede aportar integrar cuerpo, mente y medicina
Antes: reúne exámenes
Ten a mano exámenes, diagnósticos ya considerados, medicamentos, línea de tiempo e impacto funcional real.
Durante: integrar capas
La evaluación integra síntomas físicos, miedo corporal, uso del sistema de salud, sueño y comorbilidades sin invalidar.
No esperar: señal médica aguda
Confusión, déficit neurológico, fiebre, baja de peso, deshidratación o dolor agudo cambian a ruta médica urgente.
Criterios ambulatorios y disponibilidad
Solo si no hay urgencia actual
Si no hay riesgo actual y puedes esperar, una evaluación ambulatoria puede ordenar diagnóstico, tratamiento y seguimiento.
Con peligro inmediato, confusión, violencia o autocuidado imposible: urgencia presencial.