Definir el patrón con precisión
La eyaculación precoz puede ser de toda la vida o adquirida, generalizada o situacional, con pareja estable o en contextos específicos. Esa clasificación importa más que una etiqueta rápida. También conviene distinguir latencia breve, sensación de falta de control, malestar personal y evitación sexual. A veces el problema principal no es solo el tiempo, sino el miedo anticipatorio y la pérdida de confianza que se instala después de varios episodios.