Antes de la hora
Lleva el resultado del test como punto de partida, no como diagnóstico. Sirve sumar ejemplos, duración del problema, impacto funcional y antecedentes médicos o familiares relevantes.
Esta página reúne el PHQ-9 y cuatro perfiles educativos propios y completos por áreas para ordenar síntomas depresivos en adultos. Los perfiles propios no reproducen instrumentos comerciales, no están validados y no usan cortes diagnósticos oficiales. Sirven para observar patrones, funcionamiento y seguridad antes de una evaluación clínica.
Los tests son más útiles cuando ayudan a responder preguntas clínicas concretas: si los síntomas ya pasaron de una tristeza esperable a un patrón depresivo persistente, si hay compromiso de sueño, energía, culpa, enlentecimiento, anhedonia o pensamientos de muerte, y cuánto se ha empezado a deteriorar el funcionamiento real. Su mejor uso no es “probar” una enfermedad en solitario, sino ordenar severidad, monitorear cambios y decidir si conviene consultar.
Esta página combina un instrumento de tamizaje de nueve ítems (PHQ-9) con perfiles propios más amplios. Estos últimos usan preguntas originales y una proporción descriptiva de respuestas: no son BDI-II, CES-D, Zung ni HAM-D oficiales, no aplican sus puntos de corte y no reemplazan una entrevista clínica.
Elige una herramienta. Cada una incluye objetivo, utilidad, advertencias, preguntas cómodas de responder, una caja de resultado amplia, gráfica clara y consejos según el puntaje. Puedes hacer uno o varios, pero para la mayoría de las personas partir por PHQ-9 suele ser suficiente como primera orientación.
Para orientar una sección como esta, lo más importante no es solo el instrumento, sino el contexto clínico: severidad, deterioro funcional, riesgo, bipolaridad, trauma, sueño, sustancias y seguimiento. Estas fuentes oficiales son útiles para no leer un puntaje de forma aislada.
Guía oficial sobre depresión en adultos: evaluación, manejo según severidad y seguimiento clínico.
Ver guía NICERecurso oficial para pacientes sobre síntomas, tipos de depresión, diagnóstico y tratamiento.
Ver NIMHPanorama de depresión, investigación, signos de alarma y dónde aprender más.
Ver tema NIMH
Vale la pena consultar si llevas al menos un par de semanas con ánimo bajo, pérdida de interés, cansancio importante, enlentecimiento, culpa intensa, sueño alterado, cambios de apetito o dificultad para sostener el trabajo, el estudio o los vínculos. También si notas recaídas repetidas, antecedentes de episodios previos, historia familiar relevante o si un puntaje solo “leve” no refleja bien lo mal que realmente te sientes.
La consulta se vuelve más prioritaria cuando hay pensamientos de muerte, ideación suicida, autolesión, incapacidad para cuidarte, síntomas psicóticos, mucha agitación o sospecha de bipolaridad. Ningún test compensa no mirar esas banderas rojas.
La escala Hamilton original es aplicada por clínicos. Esta página no la reproduce: ofrece un perfil propio de 17 áreas para ordenar síntomas y preparar ejemplos. No equivale a una administración profesional ni confirma un diagnóstico.
Para una primera entrada suele bastar el PHQ-9. Los perfiles propios de 21, 20 y 17 áreas permiten mirar cogniciones, culpa, síntomas físicos y funcionamiento con más detalle. No son las escalas comerciales ni usan sus cortes clínicos.
Un test de depresión puede mostrar gravedad depresiva, pero no diferencia de forma confiable depresión unipolar, depresión bipolar, duelo, burnout, trauma o causas médicas. Si hubo hipomanía, menor necesidad de dormir o impulsividad episódica, hay que revisar la bipolaridad por separado.
No. Un resultado alto aumenta la sospecha y hace razonable una evaluación clínica, pero el diagnóstico depende de la historia, la duración, el funcionamiento, las comorbilidades, las sustancias, la bipolaridad, el duelo, el trauma, el sueño y el contexto médico.
Sirven para ordenar síntomas, estimar severidad, monitorear cambios y decidir si conviene consultar. Son más útiles cuando se leen junto al deterioro real: trabajo, estudio, sueño, apetito, energía, anhedonia, culpa, lentitud o ideación suicida.
Si quieres algo rápido y estandarizado, parte por PHQ-9. Si quieres una lectura más amplia, revisa después los perfiles educativos propios. No necesitas hacerlos todos para decidir si vale la pena consultar.
Sí. La HAM-D real es aplicada por un clínico. Aquí no se presenta como HAM-D: se ofrece un perfil educativo propio de 17 áreas, sin equivalencia ni cortes oficiales.
Los tests no captan todo. Si hay deterioro funcional importante, ideación suicida, aislamiento intenso, incapacidad para trabajar o estudiar, o una sensación clínica clara de empeoramiento, la consulta sigue siendo razonable aunque el puntaje no parezca dramático.
Esto merece una revisión más seria, aunque el total no sea el más alto del test. Si el riesgo es actual, intenso o ya hay un plan, corresponde una evaluación urgente. En el contexto chileno, si no puedes mantenerte seguro/a, busca urgencias o una emergencia presencial.
No de forma confiable. Pueden mostrar depresión, pero no descartan bipolaridad. Si hubo períodos de menor necesidad de dormir, mucha energía, impulsividad, grandiosidad o cambios episódicos marcados, conviene revisar también bipolaridad.
Sí, pero con sentido. Repetirlos cada 2 a 4 semanas suele ser más útil que hacerlo varias veces el mismo día. Sirven mejor para ver una tendencia que para buscar certeza instantánea.
Lleva el resultado del test como punto de partida, no como diagnóstico. Sirve sumar ejemplos, duración del problema, impacto funcional y antecedentes médicos o familiares relevantes.
La evaluación pone el puntaje en contexto y revisa explicaciones alternativas, comorbilidades, nivel de urgencia y si conviene tratamiento, seguimiento o derivación.
Si hay riesgo inmediato, confusión aguda, violencia, intoxicación, abstinencia severa o imposibilidad de autocuidado, corresponde urgencia presencial antes que una hora diferida.
Si el resultado educativo calza con tu historia y hay impacto real, puede servir para preparar una entrevista clínica.
Si aparece riesgo actual, confusión, violencia o imposibilidad de autocuidado, no esperes una hora diferida.